Nutrición

Desde el punto de vista técnico, se entiende por dieta equilibrada a una dieta diaria que respeta las diferentes necesidades nutricionales que tiene nuestro cuerpo, la cual debe a su vez adaptarse a las calorías que necesita la persona (en función de su estatura, complexión física, sexo o edad). Pero para que una dieta sea equilibrada no solo deben respetarse las necesidades nutricionales de nuestro organismo en función de la cantidad de hidratos de carbono, proteínas y grasas que debemos consumir diariamente. También debe incluir variedad de alimentos en las cantidades apropiadas y los gustos y las preferencias de cada individuo.


Si bien es verdad que alimentarse correctamente es una preocupación cada día más extendida, determinadas enfermedades tienen una estrecha relación con nuestra dieta. Algunas pueden deberse a la escasez de ciertos nutrientes. Otras se deben a lo contrario: a la abundancia de alimentos que se suele aunar con la escasa actividad física, con el sedentarismo, y nos conducen a la obesidad y a otras muchas patologías asociadas como es el caso de ciertos tipos de diabetes, hipertensión, alteraciones de los lípidos sanguíneos, etc. En este sentido la Dietoterapia es la herramienta que se usa en la prevención y curación de las enfermedades o la eliminación de sus síntomas, a través de los alimentos que ingerimos o los que eliminamos de la dieta.


En muchísimas ocasiones hemos oído hablar que, a la hora de disfrutar de una buena salud, tanto desde un punto de vista general como desde un punto de vista nutricional, es necesario seguir una dieta equilibrada y hacer deporte. Pero un estilo de vida saludable es mucho más que eso. Ambos aspectos son necesarios, pero un estilo de vida saludable comprende otras cosas como la actitud y la motivación.


Si queréis cuidar vuestra alimentación y comenzáis pensando en que hay que privarse de mucha cantidad de alimentos y a tener un montón de prohibiciones, habéis empezado por mal camino. Cuando además el cambio se plantea con un límite temporal, de manera que cuando se ha conseguido el objetivo pensáis volver a los anteriores hábitos todo el esfuerzo no habrá servido de mucho. La visión debe ser diferente. Es acertado llevar una alimentación equilibrada donde no falte el aporte de nutrientes, llenar la cesta de la compra de alimentos que formarán parte de platos atractivos y variados. Es importante pensar que no se puede disfrutar de una vida saludable comiendo unos pocos alimentos. La variación es lo idóneo desde el punto de vista del bienestar, permitiéndonos esto disfrutar, además, de la riqueza de los distintos sabores, olores y aromas. Pero es acertado proponerse el cambio un nuevo estilo de vida y hábitos y no como un paréntesis en el tiempo que se va a caracterizar por restricciones extrañas e innecesarias en la mayoría de los casos.


¿Os habéis fijado cómo comen las personas que se mantienen en un peso saludable? Efectivamente, estas personas comen de todo, pero lo hacen frecuentemente y en cantidades moderadas. De vez en cuando, además, las veréis comer alimentos que para muchos son casi que pecado mortal. Pero la realidad es esa, para estar sanos (incluso para perder peso) no hay que pasar hambre, ni corazon azulcontar calorías, excluir alimentos de la dieta o llevar un control riguroso de alimentos que no se pueden mezclar entre sí. Y por supuesto, si algún día tenéis que comer fuera de casa no por ello debéis tener sensación de fracaso si a la hora de elegir el menú optáis por lo que realmente os apetece y no por lo que “podéis comer”.


Tenemos que cuidarnos, debemos hacerlo, pero también debemos disfrutar de hacerlo…Os invito a que cuidéis vuestra alimentación y sobre todo que cuidéis de vosotros.


¡Y os animo a confiar en vuestra capacidad y posibilidades! Un estilo de vida saludable es estar bellos por fuera, pero sobre todo por dentro.

Mi trabajo consiste, siempre desde un riguroso carácter científico, en ayudarte a comer bien, perder o ganar peso (cuando sea necesario) o prevenir/tratar enfermedades relacionadas con la Nutrición y Dietética, realizando para ello un estudio nutricional, dietético, de composición corporal y clínico muy completo. Seguidamente estableceremos un plan dietético personalizado (bien dietas periódicas o bien recomendaciones generales, según cada caso), adaptado a tus necesidades nutricionales, así como a tus gustos y hábitos de vida. En el tratamiento, además, se irán realizando otras actividades relacionadas con la Educación Nutricional y educación para la Salud. Será un planteamiento muy compatible con un plan de vida sana, de cuidado de la salud, basado en el bienestar, la motivación y las ganas de hacer progresos de la mejor manera.

¡Os invito a contactar conmigo si tenéis alguna duda!